Terminar una maratón es un momento que se te queda grabado.
Detrás hay meses de madrugones, tiradas largas, calor, lluvia y disciplina.
Pero al cruzar la meta, tu cuerpo no “se apaga”: empieza una fase muy exigente de reparación.
Si la gestionas bien, recuperas antes y mejor. Si no, aparecen sobrecargas y lesiones en los días posteriores.
“Recuperar bien también es entrenar.”
En esta guía te damos una hoja de ruta clara para las primeras horas, los primeros días y el retorno a la carrera.