Actualmente entendemos la postura como aquella posición que mantiene el cuerpo en el espacio y la relación espacial entre segmentos esqueléticos, cuya finalidad es mantener el equilibrio (sobre las fuerzas que actúan sobre el cuerpo), tanto en condiciones estáticas como en movimiento (Kendall, Buzzi, Bricot, etc.).
El sistema postural debe permitirnos un mantenimiento de nuestra posición erguida en contra de la gravedad, así como de otras fuerzas que recibimos del medio externo. Debe también situarse de forma correcta y ergonómica en el medio que le rodea y equilibrarse según los desequilibrios que se encuentre en las distintas situaciones.
Por tanto, la postura resulta de un proceso dinámico que depende de:
Esta información que recibe nuestro cerebro nos ayuda a detectar y transmitir los cambios que percibimos en nuestra posición, y esto es posible gracias a unos captores posturales o receptores sensoriales como son; el sistema vestibular, el pie, el sistema oculomotor y el sistema estomatognático (ATM).

Captor podal
Este captor es uno de los más importantes que tiene el cuerpo, puesto que la planta del pie recibe gran cantidad de información, que distribuye a lo largo de todo el cuerpo. Existe un gran número de receptores propioceptivos que conectan toda la información que llega a través de la planta del pie con el resto del cuerpo mediante el sistema nervioso.

En el pie encontramos la articulación tibiotarsiana, y esta articulación tiene una gran cantidad de receptores propioceptivos, llamados receptores de Ruffini, los cuales abundan en todo el cuerpo y determinan la posición en el espacio. Es por esto que nuestros pies condicionan de manera importante nuestra estática.
Si existe un problema bilateral (ej. pies planos), favorecerá una postura con mayor aumento de curvas; si es unilateral (ej. valgo de calcáneo), afectará al sistema gastro-plantar y será necesario trabajar cuboides, escafoides y bóveda plantar.
Cuando el captor podal falla, se produce un desequilibrio y el cuerpo busca adaptaciones para mantener la funcionalidad y una marcha normal.

Captor mandibular o sistema estomatognático
Lo constituyen aquellas estructuras que participan en la masticación, la deglución y la fonación: ATM, musculatura y dientes.
Es clave en la postura global porque confluyen tensiones fasciales. Puede estar implicado en disfunciones primarias (ATM/dentales) o secundarias por cadenas ascendentes (pies) y descendentes (oído, visión…).
Ejemplos frecuentes:

Cualquier disfunción altera el esquema oclusal y repercute en deglución, fonación, masticación y respiración. Suele requerir abordaje odontológico + fisioterapia temporomandibular.

Desde la infancia este sistema condiciona el desarrollo locomotor (lactancia, chupete, tetina…), por eso es importante revisar estos captores desde pequeños.
Captor visual / ocular
Su función esencial es mantener la mirada horizontal. Alteraciones visuales y tensiones oculares generan compensaciones craneocervicales y progresan hacia cambios posturales globales.
En déficit unilateral habrá inclinación cervical compensatoria; en miopía, anteriorización de cabeza y cuello.

Se trabaja sobre retina y musculatura ocular, modulando tensión e inervación (pares craneales III, IV, VI y rama oftálmica del V).
Captor vestibular
El oído interno informa al sistema nervioso de estos movimientos y manda información al cerebelo para coordinación y ajustes posturales automáticos.
También influyen las fascias viscerales que transmiten tensiones bidireccionales.

La postura equilibrada es aquella en la que existe alineación corporal eficaz fisiológica y biomecánicamente, reduciendo sobrecargas por gravedad.
Factores físicos, mecánicos o emocionales pueden alterar el equilibrio, provocando exceso de tensión muscular y patologías que pueden cronificarse si no se tratan.

En Clínica Mario Campos Fisioterapia valoramos tus captores posturales y diseñamos un plan individual de reeducación postural.
¿Qué es el sistema postural?
Es el conjunto de mecanismos neurológicos y musculoesqueléticos que regulan la posición del cuerpo en estática y movimiento para mantener el equilibrio y adaptarse al entorno.
¿Por qué puede alterarse mi postura?
Por disfunciones en captores clave (pie, vista, mandíbula, oído interno) o por tensiones y compensaciones mantenidas en el tiempo.
¿Los pies pueden afectar a la espalda o al cuello?
Sí. Un problema podal modifica la base de apoyo y genera adaptaciones ascendentes que pueden afectar rodillas, pelvis y columna.
¿Cómo sé si tengo una alteración postural?
Cuando hay dolor recurrente, asimetrías, tensión constante, fatiga al estar de pie o sensación de desequilibrio al caminar.
¿La fisioterapia puede corregir la postura?
Sí. Con valoración específica + tratamiento manual + ejercicio terapéutico se mejora la función de los captores y se reeduca el patrón postural.